El retorno de inversión (ROI) del diseño del aire: por qué tu sistema de aire comprimido te está costando más de lo que debería

Los costos eléctricos asociados con la generación de aire comprimido la vuelven la utilidad más cara en cualquier establecimiento industrial. Para ayudar a compensar estos costos, es imperativo que el sistema esté operando lo más eficiente posible. Un análisis integral de su sistema, desde la tubería de distribución hasta cada boquilla individual, revela múltiples oportunidades para reducir el consumo energético sin sacrificar el rendimiento.

El primer paso, y el de mayor impacto, es identificar y reparar fugas en la distribución de la cañería. De acuerdo con “Desafíos del aire comprimido”, hasta un 30% de todo el aire comprimido generado es perdido a través de fugas, el cual puede representar aproximadamente un 10% de sus costos total de energía. Estas fugas hacen más que solo desperdiciar dinero: causan la caída de presión en el sistema, que fuerza al equipamiento a ciclar entre encendido y apagado más frecuentemente. Esto lleva a productos rechazados, mantenimiento aumentado y paradas o tiempos muertos no programados. Usted mismo puede realizar una auditoría profesional utilizando el ULD o Detector de fugas ultrasónico de EXAIR modelo 9207 para ubicar estas pérdidas o contratar un servicio de auditoría de energía que guíe el proceso.

Mientras arregla las fugas ubicadas en el lado de la distribución, usted debe de igual manera mirar a cómo se maneja el aire en los puntos de uso o aplicaciones. Regulando la presión de suministro para dispositivos individuales es una oportunidad de ahorros masivos. La mayoría de las líneas de aire comprimido funcionan de manera estándar a 80-90 PSIG (5,5-6,2 bar) o superior, pero la mayoría de las aplicaciones de soplado pueden ser realizadas al mismo nivel de eficiencia a 50 o 60 PSIG (3,4-4,1 bar). Al instalar reguladores de presión en cada dispositivo, usted reduce el consumo inmediatamente. Por cada 2 PSIG (0,1bar) que usted reduce al compresor, usted ahorra aproximadamente 1% en costos de energía.

Los reguladores de presión permiten ajustar el rendimiento para realizar el trabajo sin utilizar más aire del necesario.
Tubería de cobre perforada y soldada

Los productos que elige para estas aplicaciones son igual de críticos. Soluciones caseras ineficientes como salidas libres o caños perforados (“flautas”) suelen considerarse baratos, pero el costo de suministrarles aire pesa mucho más que el precio de una solución diseñada. Una boquilla diseñada, como la línea de Súper Boquillas de Soplado de EXAIR, utilizan el efecto Coanda para arrastrar aire ambiente en el caudal de soplado. Esto maximiza la fuerza mientras que mantiene el consumo de aire comprimido al mínimo absoluto.

Finalmente, el estado general y el funcionamiento del sistema dependen de un mantenimiento constante y de una simple intervención humana. Mantenimiento inadecuado del compresor lleva a menor eficiencia y mayor temperatura, por lo que un mantenimiento regular preventivo para intercambiadores de calor, lubricantes y filtros no es negociable. Más allá del mantenimiento mecánico, el método más simple para ahorrar es cortar el aire cuando no se está utilizando. Ya sea durante el almuerzo del personal o al finalizar un turno, simplemente cerrar una válvula para interrumpir el suministro de aire es una medida lógica que evita que las fugas desperdicien energía durante los períodos de inactividad. Cada uno de estos pasos, mientras que son un minuto por su cuenta, trabajan en conjunto para reducir significativamente el consumo total de aire comprimido y los costos de energía.